


Anoto aquí algunas frases inolvidables de Dolina:
• Sólo los sueños y los recuerdos son verdaderos, ante la falsedad engañosa de lo que llamamos el presente y la realidad.
• Cada mujer que pasa frente a uno sin detenerse es una historia de amor que no se concretará nunca.
• Cualquier cosa es preferible a esa mediocridad eficiente, a esa miserable resignación que algunos llaman madurez.
• El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia. Uno no está en casi ninguna parte.
• No se puede ser artista si no se ha perdido algo, los poemas de amor satisfecho aparecen como una compadrada de mercaderes afortunados.
• En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse.
• Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña....Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que para él fue concebida.
• Las aventuras verdaderamente grandes son aquéllas que mejoran el alma de quien las vive. En ese único sentido es indispensable buscar a la Primera Novia. El hombre sabio deberá cuidar –eso sí- el detenerse a tiempo, antes de encontrarla.
• Siempre es recomendable recorrer la vida a contramano.
• Se ha dicho, que el hombre hace todo lo que hace con el único fin de enamorar mujeres.
• El arte y el amor son las pocas posibilidades de encuentro que el universo presenta.
• El arte es la rebelión del hombre ante la malvada estupidez de los sucesos cotidianos. Las obras terminan cuando nosotros queremos. La vida, en cambio, sigue más allá de lo bello y de lo bueno y termina en el momento menos conveniente, deshilachada, incompleta, prosaica.
• Nos vemos a nosotros mismos como seres reales, pero quizá somos nuestros propios y engañosos espejismos.
• Sólo existe el amor. Las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....Algunos hombres jamás lo encuentran. Para otros es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas. Pero ese destello efímero da significado a la existencia toda. Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa.
• Todas las historias terminan mal más tarde o más temprano, se trata de seguir leyendo hasta que llegue algo malísimo que siempre pasa. Las únicas que terminan bien son las fragmentarias.